La prolongación de la pertenencia del Reino Unido a la UE se anuncia cada vez como más inevitable.

El equipo negociador británico dimite a tres meses del plazo fijado por Bruselas para lograr un acuerdo de salida. La caída alienta a los partidarios de seguir en la UE. Todo apunta a que el Gobierno británico actual no estará en condiciones de completar la negociación de salida en octubre como exige la UE.