Un proveedor de productos de lujo puede prohibir a los minoristas autorizados que vendan sus productos en plataformas de terceros

como Amazon o eBay, según conclusiones del Abogado General del TJUE.Tal prohibición tiene por objeto proteger la imagen de lujo de este tipo de productos y no se considera comprendida, siempre que concurran determinados requisitos, en la prohibición de prácticas colusorias, por cuanto puede mejorar la competencia basada en criterios cualitativos. A pesar de la importancia creciente de las plataformas de terceros en la comercialización de los productos de los minoristas, la prohibición impuesta a los distribuidores autorizados de recurrir a estas plataformas externamente reconocibles no podría, en el estado actual de la evolución del comercio electrónico, asimilarse a una prohibición total o a una limitación sustancial de la venta por Internet. Considera que la prohibición controvertida no constituye una restricción especialmente grave en el sentido de este Reglamento, por lo que, en principio, no se excluye que pueda beneficiarse de una exención por categorías. En efecto, en opinión del Abogado General, la prohibición controvertida no constituye ni una restricción de la clientela del minorista 6 ni una restricción de las ventas pasivas a los usuarios.