El Gobierno tiene previsto mejorar los ingresos tributarios implantando nuevas figuras (impuesto a la banca e impuesto a las empresas tecnológicas) y reformando algunos ya existentes, como el Impuesto sobre Sociedades

donde el Ejecutivo quiere implantar un tipo mínimo en el entorno del 15% para las grandes empresas a partir del cual no puedan efectuarse deducciones. Tras descartar una subida del IRPF, Montero ha avanzado algunos de los planes del nuevo Ejecutivo en materia fiscal. En primer lugar, llevará al Congreso la conocida como 'tasa Google', un impuesto a las empresas tecnológicas que aportará, en el mejor de los casos, 2.100 millones en los dos próximos años. Además aprobará un "novedoso" impuesto a la banca, que tendrá carácter finalista, destinado a financiar la mejora en las pensiones y con el que se podrían recaudar 1.000 millones. Estudiará que puedan existir deducciones para aquellas empresas que apuesten por la igualdad efectiva de hombres y mujeres.