La reestructuración empresarial es un proceso largo y lleno de complejidad, es necesario abordarlo con garantías legales para que el procedimiento no acabe en los tribunales.

Decálogo para no fallar en esta tarea. Un error habitual es que las empresas no diseñan las actuaciones que tienen que acometer para reestructurar su organización de manera global, sino que lo hacen, en muchos casos, de manera parcelada la adopción de diferentes medidas, no sólo de reestructuración, sino también de negociación colectiva. A veces no se realizan valoraciones inadecuadas de la supuesta causa de reestructuración por parte del negocio.