Una vez finalizado el permiso legal de maternidad, un Estado miembro puede reservar a la madre del niño un permiso adicional

cuando dicho permiso no la contemple como progenitora, sino tanto respecto de las consecuencias del embarazo como en relación con su maternidad. Así, lo determina el TJUE, en sentencia de 18 de noviembre de 2020. Ese permiso adicional se ha de destinar a "proteger la condición biológica de la mujer y la especial relación que mantiene con su hijo durante el período posterior al parto".