El INE ultima una revisión de calado para adecuar el IPC a los tiempos del coronavirus

Eurostat ha instado a todos los países comunitarios a revisar las ponderaciones de bienes en sus indicadores de inflación para adaptarlos a los nuevos hábitos desde este enero. Para cumplir con ese objetivo, el INE trabaja a contrarreloj para rediseñar el cálculo del IPC con una metodología adaptada a la pandemia que aspira a tener lista en la primera quincena de febrero a fin de publicar durante dicho mes las oscilaciones de precios del arranque de 2021 con una herramienta más acorde a los tiempos que corren. El riesgo ahora es que tomar tanta información de 2020, muy condicionado por las semanas de confinamiento total, no sea fiable para un 2021 en el que si la campaña de vacunación se acelera los últimos meses puedan parecerse más a la antigua normalidad. El INE, sin embargo, ya ha lidiado con variaciones de calado en la cesta de la compra que tienen solo un impacto temporal, aunque con impacto más limitado.